miércoles, 14 de septiembre de 2011

Nuestra Diversidad Cultural

El tratamiento de la diversidad cultural puede concebirse, en principio, como continuación de lo visto en el apartado dedicado a la biodiversidad, en cuanto extiende la preocupación por la pérdida de biodiversidad al ámbito cultural. La pregunta que se hace Maaluf (1999) expresa muy claramente esta vinculación.
La diversidad de culturas se refiere al grado de diversidad y variación cultural, tanto a nivel mundial como en ciertas áreas, en las que existe interacción de diferentes culturas coexistentes.
Muchos estados y organizaciones consideran que la diversidad de culturas es parte del patrimonio común de la humanidad y tienen políticas o actitudes favorables a ella. Las acciones en favor de la diversidad cultural usualmente comprenden la preservación y promoción de culturas existentes.
La Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural, adoptada por UNESCO en noviembre de 2001, se refiere a la diversidad cultural en una amplia variedad de contextos y el proyecto de Convención sobre la Diversidad Cultural elaborado por la Red Internacional de Políticas Culturales prevé la cooperación entre las partes en un número de esos asuntos.
 
 
La diversidad cultural refleja la multiplicidad e interacción de las culturas que coexisten en el mundo y que, por ende, forman parte del patrimonio común de la humanidad. Implica, por un lado, la preservación y promoción de culturas existentes y, por otro, la apertura a otras culturas.
Multiculturalismo, interculturalidad, pluralismo, diferencia y diversidad, entre otros, son términos que se encuentran en el centro del debate ideológico, político y social y además han entrado en los pueblos como una catapulta con sus repercusiones de desconcierto, ambigüedad e incomprensión. El concepto de “interculturalidad” se ha puesto de moda y se usa por todos lados y lleva el peligro de perder “significado” en la medida que se escucha con frecuencia, además de que se encuentra en un nivel suficientemente abstracto para no poder llegar a lo concreto, por lo que queda en un discurso con buenas intenciones y muchísimas ambigüedades.

 
Desarrollo
Para nosotros los indígenas, a lo largo de la historia, siempre se ha tratado de lograr la homogeneidad, es decir de construir y definir un país en donde la unidad como nación se base en la igualdad de todos. A este proyecto le estorbaban los enclaves indígenas, sus culturas, su lengua, su cosmovisión, etc. Y para sobrevivir como pueblos, había que aislarse del conglomerado social, refugiarse en las montañas, en la selva, etc. Y de ahí se acentuaba el miedo a la diversidad y a la homogenización. El precio de este aislamiento ha sido un precio muy alto que hemos pagado los pueblos indígenas, pues este aislamiento nos produjo una marginación, un abandono social, no tuvimos acceso a los proyectos de desarrollo o a los servicios estructurales de agua, irrigación, educación, salud, vivienda, etc. Es la otra cara del miedo a la diversidad. Y no es que esté inventando relatos o anécdotas pintorescas, hoy, no es posible ni creíble que algunas comunidades cercanas.